MATERNIDAD
 
La maternidad llega sin avisar, y de repente todo gira alrededor de tu hij@.
Sus primeras sonrisas, sus gestos, la forma en la que te mira como si fueras su mundo entero.
Y tú estás ahí, presente en cada momento…
pero casi nunca en las fotos.
Eres tú quien las hace.
Quien guarda cada recuerdo.
Quien captura cada detalle.
Pero con el tiempo, te das cuenta de algo:
faltas tú.
Faltan tus brazos sosteniéndolo.
Tu mirada llena de amor.
La forma en la que se calma contigo.
Porque tu hij@ no solo necesita recordar cómo era de pequeño…
necesita verte a ti en esos recuerdos.
Las sesiones de maternidad no son solo fotos bonitas.
Son una forma de dejar huella.
De contar vuestra historia juntos.
De guardar cómo era este amor cuando aún es pequeño.
Porque un día crecerá…
y esas imágenes serán el reflejo de todo lo que fuiste para él.
Y tú también mereces estar ahí.